El motor electoral del Frente Amplio uruguayo

Tabar茅 V谩zquez (fallecido el 6 de diciembre de 2020) habilit贸 un proceso de cambio y transformaci贸n pol铆tica desde la izquierda que, antes de 茅l, resultaba impensable. 驴Cu谩les son las razones de su popularidad y cu谩nto influy贸 en la direcci贸n del conglomerado progresista articulado en torno del Frente Amplio?


 

Por Gerardo Caetano

Tabar茅 V谩zquez (1940-2020) ven铆a de muy abajo y esa se帽al siempre la ostent贸 con orgullo; nunca borr贸 esas huellas, siempre volvi贸 a ellas como fuente de inspiraci贸n. Por eso sus restos descansan en un nicho muy humilde del cementerio de La Teja (barrio obrero de Montevideo) y a nadie se le puede ocurrir mejor lugar para la tumba de un presidente como 茅l. Sin mausoleos ni parafernalia de la muerte, sin monumentos ni indicaciones para futuras peregrinaciones. Llana y simple, como la gente de su barrio de origen.

Esos amigos de La Teja a los que volvi贸 obstinadamente son quienes lo conocieron mejor: los que sab铆an c贸mo jugaba al f煤tbol, c贸mo se colaba en la cancha de Progreso, c贸mo sufri贸 con las muertes tempranas en su familia; por qu茅 perdi贸 鈥揳 medias鈥 su fe cristiana, c贸mo se acerc贸 a la obra salesiana y conoci贸 a su esposa Mar铆a Auxiliadora; c贸mo y por qu茅 cre贸 con un grupo de vecinos el club El Arbolito.

Fue muy exitoso en todo lo que emprendi贸: como estudiante y luego como m茅dico, como empresario, como dirigente de f煤tbol, como militante social, como dirigente pol铆tico. En eso expresaba muy bien la utop铆a meritocr谩tica que ha acompa帽ado la historia uruguaya desde el siglo XIX y el auge de las oleadas inmigratorias. Pero esa meritocracia no es meramente individual; hay ayudas de otros, institucionales y personales. Una de sus frases m谩s reiteradas, en especial al final fue que 鈥渘o hay destino en soledad鈥.

Lleg贸 tarde a la pol铆tica. Reci茅n en 1983, a los 43 a帽os, se afili贸 al Partido Socialista, posiblemente porque muchos de sus compa帽eros m茅dicos estaban all铆 y porque admiraba a uno de sus l铆deres, el doctor Jos茅 Pedro Cardoso. Por entonces, quienes lo vetaron en forma reiterada para ser presidente de la Asociaci贸n Uruguaya de F煤tbol, entre los que tuvieron un rol especial los dirigentes colorados del club Pe帽arol, le hicieron un favor. En 1988, en que fue designado secretario de finanzas de la Comisi贸n Nacional Pro-Refer茅ndum contra la Ley de Impunidad votada en el Parlamento en 1986, ingres贸 en la masoner铆a. Al a帽o siguiente, en medio de una competencia de nombres, fue designado candidato por el Frente Amplio (FA) a la intendencia (alcald铆a) de Montevideo. La coalici贸n de izquierdas ven铆a de un momento cr铆tico, luego de muchas controversias internas y de su ruptura como frente. Las posibilidades del Frente Amplio de ganar Montevideo eran muy inciertas, pero Tabar茅 se convirti贸 en el primer intendente frenteamplista de la historia y su club Progreso sali贸 campe贸n por primera y hasta ahora 煤nica vez en la historia uruguaya.

Medicina y militancia social

Llegaba a la pol铆tica sin tener en sus alforjas la militancia cl谩sica de una persona de izquierda de la d茅cada de 1960. Tampoco se le conoci贸 una militancia especial en la lucha contra la dictadura, algo que luego generar铆a recelos entre propios y ajenos. Mientras su hermano Jorge milit贸 en los espacios juveniles anarquistas del OPR-33 y tuvo una larga prisi贸n desde 1972, Tabar茅 apost贸 a la medicina (hizo posgrados en varios pa铆ses), a la militancia social en su barrio y al deporte. Logr贸, de esa manera, m煤ltiples aprendizajes como referente popular y barrial, desde su vocaci贸n especial铆sima en la lucha contra el c谩ncer, su cercan铆a con la gente m谩s humilde, y el conocimiento profundo de sus principales necesidades. Su profesi贸n y hasta su car谩cter lo hab铆an hecho muy planificador, hasta en los detalles, lo que algunas veces lo mostr贸 tozudo y hasta autoritario en varias decisiones que tom贸 como l铆der pol铆tico.

Ese estilo tan diferente de la militancia promedio, lo transform贸 de forma parad贸jica el l铆der de izquierda con mayor arrastre en el alma popular, con la zozobra consiguiente de la org谩nica frenteamplista. Era muy distinto al general Liber Seregni (primer candidato presidencial del FA, preso por m谩s de diez a帽os durante la dictadura y presidente de la coalici贸n de izquierdas por un cuarto de siglo). Tampoco busc贸 emularlo, tarea que adem谩s de imposible hubiera sido contraproducente.

[pullquote]Ese estilo tan diferente de la militancia promedio, lo transform贸 de forma parad贸jica el l铆der de izquierda con mayor arrastre en el alma popular.[/pullquote]

Cuando, como dirigente joven que despuntaba en la izquierda uruguaya, quisieron integrarlo a la 鈥淪ant铆sima Trinidad鈥 con el general Seregni y con Danilo Astori, no acept贸, para marcar as铆 su independencia. Era evidente que en ese escenario no pod铆a ganar y esa sabidur铆a le ven铆a del barrio. Con grandeza y generosidad, tambi茅n con ese olfato pol铆tico que ten铆a, Seregni, cuyo delf铆n por muchas razones era Astori, advirti贸 que el apoyo popular estaba del lado de Tabar茅. Y fiel a aquel estilo artiguista de 鈥渃onductor鈥 y 鈥渃onducido鈥, lo ungi贸 finalmente como candidato presidencial en 1994. O m谩s bien, refrend贸 lo que el pueblo frenteamplista ya hab铆a consagrado.

Era entonces un dirigente pol铆tico muy distinto a todos los de la izquierda y de los partidos tradicionales. Lo ve铆an como 鈥渟apo de otro pozo鈥. No acreditaba los m茅ritos cl谩sicos de los dirigentes pol铆ticos uruguayos: no era un gran orador, le铆a sus discursos, no le gustaba conducir las interminables negociaciones de la complicada interna frenteamplista. Su sabidur铆a y su pasi贸n estaban en la medicina y no en los temas del estudio sobre la pol铆tica, la ideolog铆a o la sociedad. Por eso y por mucho m谩s lo subestimaron. De adentro y de afuera. Para muchos resultaba inveros铆mil pensar que V谩zquez podr铆a ser alguna vez presidente de Uruguay. Y esto hay que recordarlo hoy, en 2020, porque a la luz de lo ocurrido y con la perspectiva de los a帽os parece de ficci贸n que ello haya ocurrido. Pero sucedi贸: algunos llegaron a tratarlo de un nuevo 鈥淭ortorelli鈥, un personaje pol铆tico de la d茅cada de 1950 que se volvi贸 famoso por sus propuestas impracticables y delirantes.

Motor electoral del Frente Amplio

Sin embargo, su liderazgo popular fue el factor decisivo que impuls贸 esa aut茅ntica revoluci贸n electoral que en apenas una d茅cada (1994-2004) llev贸 al FA de alrededor de 30% de los votos v谩lidos a 52% en la primera vuelta de octubre de 2004. Muchos observadores y periodistas extranjeros, desde su m谩s o menos reciente 鈥渄escubrimiento de Uruguay鈥, a menudo me han preguntado c贸mo pudo hacer V谩zquez para intercalarse con un presidente de izquierda tan popular como Jos茅 Mujica. Desconocen que desde hace por lo menos 25 a帽os V谩zquez ha sido 鈥揷on alg煤n altibajo en los a帽os m谩s recientes鈥 el pol铆tico m谩s popular del pa铆s; que se retir贸 de su primera presidencia con un nivel desconocido hasta entonces de aprobaci贸n, cercano en algunas mediciones al 80%.

Que un candidato y un partido, sobre todo de la izquierda, obtuvieran la mayor铆a, electoral y legislativa era considerado como algo imposible, 鈥渓o que no pod铆a ocurrir nunca鈥, lo que hab铆a estado en la base del dise帽o de la reforma constitucional de 1996. Pero finalmente ocurri贸 en 2004. En ese salto verdaderamente impresionante jugaron muchos liderazgos, que incluso supieron complementarse entre s铆. La tr铆ada V谩zquez, Mujica y Astori funcionaba muy bien por entonces, hace 16 a帽os. As铆 como Seregni hab铆a sido el l铆der fundador, un 铆cono de la resistencia y el presidente emblem谩tico del FA, V谩zquez fue sin duda el principal art铆fice de la llegada al gobierno y de la continuidad por tres per铆odos de la era progresista.

驴Cu谩les fueron los grandes aportes que dejan sus dos gobiernos? He recordado estos d铆as que Carlos Maggi, un intelectual cl谩sico fallecido a los 93 a帽os en 2015 (y que por cierto nunca lo vot贸), una vez me dijo que 鈥渃on el Plan Ceibal (entrega gratuita por el Estado de una computadora a cada ni帽o) y con la pol铆tica antitabaco, Tabar茅 ya pas贸 a la historia grande de Uruguay鈥. Pero hay que buscar bastante m谩s para poder entender esa conmoci贸n genuinamente popular que ha impactado a los uruguayos (tiendo a creer que no solo a los frenteamplistas), desde que se supo de su muerte esperada este pasado domingo 6 de diciembre.

M谩s all谩 de esos hitos, hubo tambi茅n tendencias virtuosas en los campos econ贸mico y social que tuvieron mucho que ver con la gesti贸n de los gobiernos que presidi贸 V谩zquez, m谩s all谩 del fuerte influjo de los contextos econ贸micos y que la segunda presidencia (2015-2020) no estuvo a la altura de las expectativas y gener贸 descontentos, lo que fue uno de los factores que influyeron en la derrota electoral del FA en 2019.

La primera presidencia de V谩zquez (2005-2010) fue realmente muy exitosa, con la recuperaci贸n general de una situaci贸n nacional, muy deteriorada tras la crisis de 2002 y un paquete significativo de reformas en 谩reas fundamentales, como la salud, las relaciones laborales, las reformas en materia fiscal, y la construcci贸n de una macroeconom铆a s贸lida y de un cuadro social que mejor贸 de manera consistente. Y tambi茅n con un gran espaldarazo a la ciencia con la creaci贸n de la Agencia Nacional de Investigaci贸n e Innovaci贸n, lamentablemente no continuado a partir del 2015, con el compromiso asumido de alcanzar el 1% del presupuesto.

Los relatos intencionados de ciertos operadores del nuevo gobierno de la Coalici贸n Multicolor, a prop贸sito de la 鈥渉erencia maldita鈥 y de la 鈥渄茅cada perdida鈥, han tendido a opacar logros inocultables, con impacto en los m谩s humildes, que mucho tienen que ver con Tabar茅 V谩zquez. El pa铆s registr贸 en forma sostenida desde el segundo semestre de 2003 y durante m谩s de diez a帽os una mejora significativa en los indicadores de empleo, salario e ingresos. Entre 2004 y 2014, la incidencia de la pobreza y la indigencia en la poblaci贸n cay贸, respectivamente, de 39,9% a 9,7% y de 4,7% a 0,3%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estad铆stica.

Mitigaci贸n de la desigualdad

Esa tendencia fuerte a mitigar la desigualdad y a consolidar un crecimiento econ贸mico sostenido con distribuci贸n del ingreso (en la 鈥渆ra progresista鈥, el salario real de los trabajadores creci贸 m谩s del 55%, con el consiguiente crecimiento de las jubilaciones), quiz谩s sea el principal legado hist贸rico del impulso social de los gobiernos del FA, con una gravitaci贸n especial de Tabar茅 V谩zquez. Tal vez algunos otros actores prefieran otro tipo de registros, pero desde la visi贸n del impacto concreto de estos indicadores en la vida cotidiana de los sectores populares se puede comprender mejor esa emoci贸n y ese eco tan profundo que V谩zquez gener贸 el d铆a de su muerte, esas banderas y cartas de agradecimiento conmovedoras que se acumularon como un 鈥渁ltar laico鈥 en su casa particular de la calle Buschental, la que prefiri贸 habitar durante sus dos mandatos, desechando la tradicional casa presidencial. Tal vez esas im谩genes de una despedida popular mucho m谩s emotiva y multitudinaria de lo esperado, en plena pandemia, al conocerse su esperado fallecimiento el domingo 6 de diciembre, sea la mejor versi贸n de lo que Tabar茅 deja como legado.

El tiempo de la evaluaci贸n cr铆tica y profunda llegar谩. Pero que como vimos ese domingo, habr谩 que recordar siempre que entre quienes m谩s lo sintieron pudo ver en primer lugar la conmoci贸n de los m谩s humildes, beneficiados con mejoras educativas para sus hijos, en las mejoras en los cuidados de salud (que solo puede brindar un sistema integrado de salud) o la mejora tesonera del salario real de los trabajadores y de las jubilaciones, entre otros logros.

Desde la persuasi贸n que tiene el hablar de lo concreto, el progresismo moderado y realizador de Tabar茅, tal vez con su modelo radicado en el viejo batllismo uruguayo antes que en el socialismo internacional, sustent贸 un acuerdo particular con los sectores m谩s desfavorecidos del pueblo uruguayo. Antes de 茅l, las izquierdas uruguayas hab铆an calado muy poco all铆.

Fue duro con sus adversarios, pero con todos termin贸 reconciliado. Como 茅l mismo quer铆a, se lo recordar谩 como un presidente serio y responsable, que supo cuidar las instituciones y su basamento republicano. Rompi贸 muchos mitos que demonizaban la llegada al gobierno de las izquierdas uruguayas. Y por si fuera poco, desde la gallard铆a con la que enfrent贸 su enfermedad, la honestidad de su comunicaci贸n p煤blica y hasta con esa rara sabidur铆a con la que encar贸 la muerte, dej贸 una ense帽anza de vida para todos. Con ecos indudables de su sentir popular, creo que en ese final el m茅dico termin贸 por conducir al pol铆tico.

Nota del Editor:
Gerardo Caetano es doctor en Historia y profesor titular de la Universidad de la Rep煤blica, Uruguay. Tambi茅n es coordinador del Observatorio de Coyuntura Pol铆tica, del Instituto de Ciencia Pol铆tica y presidente del Consejo Superior de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Este art铆culo in extenso se puede encontrar en: https://nuso.org/articulo/la-dimension-popular-de-un-progresista-republicano/?utm_source=email&utm_medium=email